Loader
 

Vivir con todo

No corras, que te vas a caer… es una de las primeras cosas que uno escucha cuando pequeño/a. No corras, no saltes tan alto.

Vivir a medias, es seguro porque no te dolerá, pero vivir a medias te asegura que solo vivirás media vida, o menos que eso. Correr pero no tan rápido que sientas que vuelas, saltar pero no tan alto que puedas alcanzar las estrellas, amar, pero no tan intensamente que se te rompa el corazón.

Guardarse para no sufrir también nos impide vivir el amor y la libertad en su máxima dimensión. La mayor parte de las personas dejan de buscar lo intenso en la medida que la vida te va golpeando, como animales adiestrados que dejan de seguir sus instintos para no recibir el castigo del amo.

Ahora que estamos a punto de iniciar un nuevo año, realmente pregúntate qué perderías y qué ganarías si te lanzaras al vacío. Pregúntate cómo decides que sea al año que viene, tal vez seguro, y cómodo ¿o te arriesgarás a vivir con tu máximo potencial? Sueña en grande, vive plenamente, salta hasta las estrellas y si te estrellas contra el pavimento, solo tendrás que sanar tus heridas y lucir las cicatrices como heridas de batalla.
Revisa tu año, revisa tu vida y pregúntate cómo sería si esta vez el miedo no te paraliza y le dices a tu jefe que no aceptas sus malos tratos, si le dices a tu pareja que te duele su forma de amar, si te atreves a saltar a ese negocio que te llena de ilusión.
¿Qué puedes perder? ¿Qué puedes ganar? ¿Qué es lo peor que puede pasar? Y aunque te parezca mentira, a veces lo peor que puede pasar, es exactamente lo que estás viviendo, porque el sufrimiento diario y sin tregua por lo que es, es peor que cualquier crisis que sabes que algún dia terminará y te llevará a escenarios nunca sospechados.