Loader
 

El espejo de la vida

Cada cosa que vivimos es el reflejo de lo que creemos. Cuesta verlo, desde la perspectiva de la víctima en el que fuimos educados, y probablemente porque de esa manera es más fácil seguir por la vida creyendo que siempre los demás, las circunstancias, los políticos y el mercado nos ha hecho.
Pero cuando tomamos la responsabilidad por las cosas buenas y malas que vivimos, cuando nos damos cuenta de que nuestros conflictos internos siempre se manifiestan como conflictos externos, surge una nueva claridad. Es recién ahí donde descubrimos que tenemos el poder de transformar lo que vivimos.

Si enumeras lo que sucede en tu vida y que te hace infeliz, tienes el poder de preguntarte: ¿Qué creo yo de esto? ¿Qué siento yo respecto de esto? y comienza un proceso de sanación que te va a llevar a mirarte en el espejo de la vida, y hacerte cargo de tus dolores, de tus cargas, de tus miedos.

Vives en la carencia, y siempre has querido vivir de manera mejor, pero todo cuesta, siempre las cosas salen mal. Entonces pregunta: ¿Que creo yo de esta carencia? ¿Porqué me ha sido útil vivir esta experiencia? Y la respuesta siempre será: Le tengo miedo a la abundancia, creo que las personas abundantes son malas personas que se aprovechan de los demás, creo que las cosas hay que conseguirlas a costa de trabajo y sacrificio, si no me sacrifico entonces no tienen valor, creo que no merezco abundancia, porque en realidad creo que no soy suficientemente…. y me castigo a través de la carencia.

¿Cómo es que podemos llegar a creer esto? Pues porque hemos sido configurados de esa manera. Hemos recibido una cantidad importante de información que ha sido reforzada con experiencias, primero las de otros y luego las nuestras que nos han hecho fijar esta creencia en nuestro inconsciente y atraemos carencia para nosotros.
Para comenzar a sanar nuestras carencias, sin importar si es de dinero, de afectos, de tiempo, de experiencias, debemos preguntarnos de una vez sobre nuestra responsabilidad en ello. La carencia es falta de amor, en cualquiera de sus formas.

Si decides mirarte al espejo, podrás ver lentamente ir desapareciendo estas creencias que no son tu. Tu no eres tu pensamiento, tu no eres el miedo. Al mirarte al espejo, podrás encontrar, ta vez por primera vez, a esa persona fantástica que eres, esa persona bella, inteligente, capaz, que siempre has sido solo que no lo has visto porque no estabas ahí para mirarlo.

Y cuando lo/la veas: simplemente pídete perdón por todo lo que te has maltratado, por todas las veces que te maltrataste sin saberlo a través de todas esas experiencias que te han dolido, y abrázate. Mirate a los ojos y exprésate amor, ese es el punto de partida para comenzar a vivir una vida extraordinaria, para vivir lo que siempre has deseado vivir. Y sobre todo, ten paciencia, día a día trátate amorosamente, perdona tus viejos patrones porque te han servido hasta ahora, aunque sea para descubrir quien no eres y comenzar a ser la mejor versión de ti.