Loader
 

acabamos de pasar el eclipse de luna… ya queda menos

Hace solo unas horas hemos pasado el eclipse parcial de luna (que se vio hermoso con el cielo completamente despejado). Las emociones salieron multiplicadas, dejando en evidencia lo que nos falta pr soltar trabajar. Este mes, hemos estado ocupados trabajando sobre el texto de Piense y Cagase Rico, pero he querido hacer un alto, para hablar un poco sobre lo que está pasando a nivel emocional en este tiempo de eclipses.

El cuerpo humano tiene una maravillosa herramienta. El sistema emocional. Las emociones son de alguna forma nuestro GPS que nos indica hacia dónde debemos seguir. Si algo nos hace sentir bien, o algo nos hace sentir mal, es un indicador claro respecto de hacia dónde poder avanzar o detenernos.

Luego, las emociones también nos permiten experimentar el mundo. Lo que fija una experiencia siempre es la emoción. Sin ella, lo que vivimos no deja ninguna huella. La emoción entonces es la forma en que las cosas tienen relevancia para nosotros, al menos la suficiente como para que deje algún recuerdo.

El gran problema que tenemos, es que las emociones para nosotros se han transformado en una «molestia» en el mejor de los casos, ya que es algo que nos desestabiliza de la plenitud de siempre, o algo contra que «luchar» en el peor de los casos.

Las emociones en lugar de atemorizarnos, debiéramos considerarlas como lo que son: emociones, energía en movimiento. En lugar de esconderlas, reprimirlas o simplemente evadirlas, debiéramos a través de ellas experimentar, aprender y avanzar.

El gran problema de no hacer las paces con algo: por ejemplo con las emociones, es que estas nos controlan. Por ejemplo, tienes un conflicto con alguien, y en lugar de enfrentarle, dejas de ir a los lugares que frecuenta, hacer las cosas donde podrías encontrártelo, e incluso dejas de hacer todo lo que esa persona te recordaba. La persona se transforma en un sartén caliente. Tu crees que al evitar a esa persona estás sacando el conflicto de tu vida, cuando en realidad el conflicto está manejando tu vida.

La luna llena (sin eclipse) suele dejarnos más vulnerables a resentir esas emociones atrapadas. La luna llena y eclipsada, nos deja simplemente en completa indefensión. La mente racional da un pie atrás y deja de ser el muro de contención, y las emociones se apoderan de una mente y un cuerpo que hasta ahora había reprimido completamente lo que siente.

En lugar de luchar contra esto, para poder llegar a un equilibrio, debiéramos dejar que lo que sentimos salga. Busca la manera de tomarte unas horas para estar a solas, y llorar si es preciso, gritar si lo necesitas, sin enjuiciar la emoción o lo que te hizo sentir así. Saca afuera lo que ha estado guardado ahí, a veces por años. Después, después de que ya no esté presionando y puedas volver a respirar, es tiempo de poner las cosas en su lugar.

Ahora, solo saca, que la luna llena eclipsada es tu aliada(o) ahora para que eso que te estaba enfermando ya no presione más.

Algunos artículos relacionados: